Los jóvenes de entre 10 y 18 años presentan múltiples retos en su vida diaria, desde inseguridades con respecto a sí mismos hasta la socialización con sus pares y las relaciones interpersonales y de pareja.
Como sociedad debemos reconocer que los trastornos de la salud mental en este sector poblacional tienen un papel fundamental repercutiendo directamente en la forma de pensar, sentir y comportarse de los mismos.
Existen factores de riesgo que vulneran la salud mental de los adolescentes, entre ellos están:
- Discriminación, exclusión social y problemas de estigmatización.
- Dificultades educativas.
- Mala salud física.
- Hábitos deficientes en cuanto a calidad de sueño, ejercicio regular y alimentación.
- Gestión pobre de las emociones.
- Situaciones que los exponen a la adversidad, presión social e, incluso, exploración de su propia identidad.
- Educación severa por parte de sus padres o cuidadores. Redes sociales desfavorables.
- Violencia.
- Problemas socioeconómicos.
La ansiedad, trastornos depresivos, trastornos del comportamiento, trastornos de la conducta alimentaria y múltiples conductas de riesgo suelen tener su origen en ese grupo de edad. No hacerse cargo oportunamente de los trastornos de salud mental de los adolescentes tiene consecuencias que se extienden a la edad adulta, perjudican la salud física y mental de la persona y restringen sus posibilidades de llevar una vida plena en el futuro.
Si identificas una situación inquietante en tu hijo, nosotros podemos ayudarte, contamos con atención especializada.
